Guillermo Parrilla Sevilla (2000), habiendo pasado su infancia en Santisteban del Puerto, a los 16 años se muda a Úbeda a estudiar en la Escuela de Artes “Casa de las Torres”. Completada su formación, se muda nuevamente a Jaén para estudiar fotografía en la Escuela de Artes “José Nogué”. Es entonces cuando rueda su primer trabajo, Aurora (2019), como un trabajo de clase que obtuvo reconocimiento en medios de prensa y levantó sorpresa en su localidad natal, Santisteban del Puerto. También colabora en estas fechas como actor en el Teatro la Paca, llegando a actuar en el teatro Darymelia de la ciudad.

Más tarde, con la llegada de la pandemia y ante la ausencia de medios para rodar, realiza Lo que Quedó de Tarnów (2021), un trabajo de montaje con material de archivo que le daría las primeras nominaciones en numerosos festivales, destacando Suroscopia de Córdoba, varias selecciones en los Lift Off de Inglaterra y en los premios “Make Art not War” de California, Establece contacto con figuras del cine español como Aitor Arregi, Jose Mari Goenaga y Jon Garaño (Handia, La Trinchera Infinita) así como con Pablo Aguero (Akelarre).

A partir de este punto, realiza dos exposiciones de la serie “Relatos del Ayer” en Fuensanta de Martos y Santisteban del Puerto, a la que suma la presentación del libro de la exposición en el Museo della Liberazione, en Roma, que recibe una gran acogida. Durante el verano de 2021 conoce a Pedro Soriano, un antiguo cinematógrafo de Santisteban a quien le dedica un documental llamado Cae el Coliseo (2021), que narra la destrucción del cine de la villa.

En este momento, con 21 años, se encuentra estudiando Cine y Cultura en la Universidad de Córdoba, a la vez que trabaja en la producción colaborativa de un nuevo proyecto, Un Lugar para Morir, de la mano de actores como Manuel Salas o Luis Fernández de Eribe, y contando en el equipo de rodaje con profesionales como Antonio Machado, Lucas Hidalgo y Sitoh Ortega.