¡Hola!

Hemos realizado una entrevista a las compañeras de Fila 5 Producciones a propósito del estreno de segundo largo, aquí os dejamos con ella, esperemos que la disfrutéis, es muy interesante.

¿Por qué el nombre “Camino de la suerte? ¿De dónde salió la inspiración para crear esta película?

Camino de la Suerte narra los últimos años de la vida de Joaquín, el abuelo del director y guionista de la película, Jorge Alonso. Joaquín y María (su mujer) tuvieron que, como tantos otros, buscar mejores posibilidades de vida fuera de su pueblo y emigraron a Madrid. Durante esos cincuenta años de periplo en la capital, Joaquín y María vivieron en la Calle Camino de la suerte. La inspiración surge de la propia historia de su abuelo.

¿Cuál es el tema principal de la película?

La película es ante todo, un canto a la esperanza y una invitación a pensar y creer que nunca es demasiado tarde para empezar de nuevo.

¿Cómo ha sido co-producir?

La co-producción es la vía principal para producir cine a día de hoy. Genera vínculo, entidad y aportación mutua de recursos. Para nosotros, el co-producir junto a productoras de la entidad Lyo Media o la Nueva Tv, ha sido lo más parecido a hacer un master de producción.

¿Cuál ha sido vuestra labor en “Camino de la suerte”?

Al ser la productora andaluza en el proyecto, hemos sido los interlocutores principales con el área de cine Canal Sur y la Diputación de Jaén. Como conocedores del terreno y de la estructura profesional de la provincia, hemos gestionado parte de las localizaciones que aparecen en la película y facilitado la participación en ella de profesionales jienenses en distintos departamentos. Hemos coordinado el casting de Andalucía (el 90% del reparto) junto a la reconocida directora de casting, Cristina Perales. Carolina Cañada, fue la responsable de toda la figuración. Y en el área de producción, tuvimos un papel fundamental, al ejercer la jefatura.

¿Es vuestro primer largometraje? ¿cómo ha sido la experiencia?

Realmente es nuestro segundo largo. En el año 2021 producimos el largometraje 12 palabras, de Juan Antonio Anguita, que también pasó por salas y participó en el Área de Industria del Festival de Málaga. Si es verdad que Camino de la Suerte ha supuesto un salto en cuanto a presupuesto, visibilidad y por supuesto, responsabilidad. La experiencia ha supuesto un punto de inflexión, en el mejor de los sentidos.

¿Cuánta gente de Jaén ha trabajado en el proyecto?
 

Antonio Machado como Grip.
Nati Rodriguez y Omar Cazalilla como jefes de Peluquería y Maquillaje.
Elisabeth Quesada como Auxiliar de Producción.
Carolina Cañada como Coordinadora de la figuración.
Sitoh Ortega como Foto Fija y como compositor y autor, junto a Sole Candela, de las canciones originales de la película.
Amada Santos como Ayudante de Producción y Coordinadora del Casting de Andalucía.
Pedro Lendínez como Jefe de Producción y Coordinador del Casting de Andalucía.
Además, como ya sabéis, Amada es una de las protagonistas principales y Carolina y Pedro tienen personajes de reparto.
En el reparto: Óliver Gil, Rosario Pardo, Luisa Medina, Guerrero Santisteban, Virginia Carrascosa, Quique Escobedo, Óscar Cabrera, Pedro Jiménez, Sergio Molina, Marcos Hita, Ana Galán

¿Cómo veis a los profesionales del sector?

El sector jiennense está en expansión. Con muchos retos que afrontar. Yo confío en que poco a poco el talento que existe encuentre el equilibrio con la parte más empresarial, esencial para que la vocación y la necesidad de contar historias se transforme en algo parecido a una industria.

¿Qué le recomendarías a alguien que quiere hacer cine profesional?

Paciencia, que no se precipite. Hay que tener en cuenta que para hacer algo profesional, hay que rodearse de un buen equipo,, tener un guion bien depurado y reposado (no se puede hacer un guion en poco tiempo, luego nos encontramos que no funciona y todo cae con un efecto dominó) y lo más
importante de todo, tener el apoyo del ICAA, Canal Sur, plataformas, Junta de Andalucía, etc. Para conseguir esas ayudas y poder hacer un trabajo profesional, hay que empezar la casa por los cimientos, y no por el tejado. Aún así, puede ser que tu película no funcione, o no llegue donde pretendías llegar, pero habrás aprendido de qué va este trabajo. Es importante también, comenzar co-produciendo con productoras que tengan más experiencia que tú. Ahí se aprende “latín”. Ellos han pasado ya por lo que tú estás pasando y te van guiando y enseñando a no cometer los mismos errores que ellos cometieron en su día.
Por último, que hagan esto con el objetivo del placer de hacer arte para los demás, que se olviden del ego, que lo entierren bajo una loza. El arte es un acto de generosidad hacia los demás, y ahí se encuentra el máximo placer de esta profesión, en abrirte en canal para regalarle al público un poquito de tu alma. Que nunca pierdan la sensibilidad y el amor por lo que hacen, es el motor que nos mueve.

¿Qué significa para vosotr@s producir?

Significa creer en lo que hacemos con una fe ciega. Encontrar todos los medios profesionales y económicos para construir una historia. Una historia, que puede tardar años en mostrarse al público, pero en la que tienes que poner toda tu alma para que salga adelante. También, para nosotros es confiar en el trabajo de otros y crear una gran familia para montar algo en común con el fin de aportar un granito de arena al mundo del arte.

¿Cuál es el mejor consejo que te han dado en este rodaje?

Que seamos honestos, que no hagamos nada “por si cuela” sino que en todo momento tengamos la confianza absoluta para decir si algo está fallando o no. Si pasa algún problema, se soluciona entre todos, pero lo importante es la sinceridad y la honestidad. No tener miedo a decir si hay algo que va mal. Eso me parece vital para crear equipo, y sentir confianza en el trabajo de todos. También, en nuestro caso que tuvimos que ser productores y actores, teníamos que separar un mundo de otro, y esto con lo complicado que es de por sí un rodaje, no era nada fácil. Pero nos aconsejaban siempre, que los días que teníamos rodaje como actores, solo estuviéramos pendiente de nuestras interpretaciones. Eso nos daba un respiro para cambiar el “chip”.

 ¿Cuál ha sido el obstáculo más difícil de superar en este proyecto?

El tema de la financiación siempre es un gran obstáculo. Si no hay dinero no puedes ir pagando las nóminas durante el rodaje, pagar dietas, desplazamientos, altas, etc. En nuestro caso con Camino de la Suerte, contábamos con la ayuda de Canal Sur, Incentivos Fiscales, Diputación de Jaén, además de otras ayudas de empresas privadas, pero esas ayudas, aunque están aprobadas, no llegan a tiempo para sostener el pago de nóminas mensuales. En nuestro caso, al tener el respaldo de productoras muy consolidadas como Lyo Media, o la Nueva Tv, nos proporcionaba el colchón suficiente para pagar las nóminas de trabajadores, como ellos hacen en su día a día con sus respectivas productoras. Durante el rodaje hubo otro tipo de obstáculos como, son cosas típicas que te pueden suceder en un rodaje, como es el clima, enfermedades, problemas técnicos, cortes de tráficos, etc. Pero tuvimos la suerte de tener un gran equipo de producción que iba saliendo con soltura de todos los baches que iban presentándose. Especialmente complicados fueron dos días, dónde recreamos las fiestas del pueblo. Montamos la hoguera gigantesca que se hace todos los años allí, sacaron en procesión a su patrona, Santa Águeda, con la orquesta del pueblo, se montó un puesto gigante de pollos asados (que finalmente no sale en película) y montaron una fiesta en el centro del pueblo con tres grupos musicales. Esa parte fue muy estresante, pero muy potente también. Estaba todo el pueblo de figuración allí, imaginaros.

¿Qué ha sido lo más enriquecedor de trabajar en esta película?

Sin duda conocer al equipo tan increíble que hemos conocido. Con ellos, hemos convivido durante dos meses, entre preproducción y rodaje, y seguimos trabajando juntos todavía. Hemos aprendido como decía antes “latín” con ellos, además al ser personas tan sumamente generosas compartían con nosotros todos los entresijos de la producción más dura y complicada. Pero además de conocer a personas con una calidad humana y profesional tan inmensa en la parte técnica, trabajar junto a los actores Tito Valverde y María Jesús Sirvent, ha sido un regalo de la vida. Tenemos contacto a menudo con ellos, y hemos acabado queriéndonos y admirándonos mutuamente.

También, el hecho de poder trabajar con tantos profesionales de Jaén, ha sido una gozada, tanto en la parte técnica como artística. Tito y María Jesús, no paraban de decirnos la calidad que hay entre los actores de Jaén, lo comentaban en todas las ruedas de prensa en la promoción de la película. Ser parte de todo esto sigue siendo muy enriquecedor para nosotros.

 ¿Habéis rodado en Jaén? ¿Cómo ha sido rodar en la provincia? ¿Habéis tenido facilidades al ser de Jaén?

Sí, está todo rodado en Jaén, la mayor parte en Sorihuela del Guadalimar, pero también en
Villanueva del Arzobispo y Jaén capital. Rodar en Jaén es estar en casa, todo es más sencillo ya que la gente te conoce y te ponen muchas facilidades. En nuestro caso, el rodar en el mismo pueblo dónde sucede la historia real, ha sido conmovedor. Como decía Jorge Arancibia, primer ayudante de dirección, “es una producción pequeña, de unas 30 personas, pero sin embargo es la la mayor producción que hemos hecho, ya que los 1.000 habitantes del pueblo estaban totalmente enredados y formaban parte del equipo también”. Era muy bonito, cuándo te paraba la gente y te contaban la historia de Joaquín y Rosario, los protagonistas de la historia. Escuchar al pueblo contar de primera mano la historia que estábamos rodando era sumamente tierno y emocionante. Además, gran parte de la historia sucede en la casa de Joaquín, ahí teníamos la oficina de producción y es dónde se guarda todo el material al terminar el rodaje cada día. Rodamos en el baño, la cocina, las habitaciones, la terraza… y en todos los lugares en los que vivieron esa bonita historia de amor. También rodamos en los lugares por los que paseaban por el pueblo. Sorihuela se ha volcado completamente con esta película, y sin duda, sin ellos no se hubiera podido hacer como se ha hecho.

Especialmente estamos muy agradecidos a Paqui, que nos daba de comer y cenar todos los días con comidas caseras hechas con mucho amor, ella y toda su familia fueron muy importantes para nosotros.

¿En qué podemos ayudar, como asociación, en un rodaje como el vuestro?

A muchísimo, sobre todo a buscar personal técnico y artístico. Así como, a proponer localizaciones, material, etc. La difusión que hacéis es increíble, y teneros ahí es un auténtico lujo. A nosotros se nos pueden escapar cosas, pero al tener un directorio, como el de Jaén Audiovisual, nos facilita mucho las cosas.

¡Contadnos alguna anécdota divertida del rodaje!

¡Hay muchísimas! Especialmente las que ocurrían con Tito Valverde, es una persona absolutamente generosa y divertida. Todo el mundo se hacía fotos con él continuamente, y él lejos de decir que no, estaba encantado, de hecho conocía mucha gente al finalizar el rodaje y hablaban todos los días como colegas. Tito, es como decimos muy divertido, y se distraía cada vez que le pedían fotos, cosa que a él le encantaba, y muchas veces estábamos rodando a punto de dar la claqueta y Tito seguía hablando con todo el mundo. Otra cosa muy divertida que nos pasó fue que, que muchas veces poníamos el catering diario en la calle, y a veces el catering se vaciaba pero no había nadie del equipo por allí, luego nos enteramos que los abuelillos de la residencia se pasaban por el rodaje y picoteaban lo que estaba en el catering porque pensaban que eso para todo el mundo. También había personajes del pueblo muy peculiares que se integraban con nosotros en los rodajes. A uno de ellos le encanta pintar, y una vez vio los paneles de reflectores blancos. Él pensó que era un lienzo, casi se pone a pintar en ellos con las pinturas que llevaba encima, ¡nos llevamos un buen susto! A todo el pueblo le hemos cogido mucho cariño, de hecho cada vez que volvemos es como si regresáramos a casa, todo el mundo nos conoce allí. Nos decían que no nos fuéramos nunca, que se aburrían sin nosotros. De hecho no nos vamos a ir nunca del todo, ya que a partir de esa sinergia surgió la idea de hacer nuestro Festival de Cine de Sorihuela del Guadalimar.