El torrecampeño Antonio Blanca ha estrenado en Youtube su primer largometraje, “Almas Gemelas”, la historia de un joven artista callejero que lucha por escapar de su ciudad y lograr el ansiado reconocimiento profesional. El proyecto está basado en experiencias vividas por el propio Antonio durante su estancia en Irlanda, y le hemos entrevistado para que nos cuente más acerca de su película, que podéis ver al final de la entrevista.

¿Qué te impulsó a contar esta historia y qué porcentaje de ficción y realidad hay en ella?

Me impulsaron principalmente las ganas de contar un trozo de la vida de un chaval joven que intenta ganarse la vida con lo que a él le hace feliz. Te podría decir que hay un 50% de realidad y otro 50% de ficción.

El estilo de tu película es muy documental en cuanto a la elección de planos, el montaje y la propia historia, en la que Otto graba su propio documental. ¿Tenías algún referente?

Hay una película en especial que se llama En los 90 (Jonah Hill, 2018), que nos influyó a la hora de darle forma a la nuestra.

La imagen tiene un formato y una textura particular, como si la hubieras rodado con la cámara de vídeo que le regalan a Otto. ¿Cómo conseguiste ese aspecto “retro”?

La película fue rodada con mi cámara de fotos personal, una Canon 6D MARK2. Hemos intentado inspirarnos un poco en los 90, aunque usen también tecnología moderna. En la edición decidimos ponerla en 4:3 porque sentíamos que la propia película nos lo estaba pidiendo.

¿Cómo fue la escritura del guión?

Fue bastante difícil porque no sabía qué hacer con mi vida en esos meses. Tenía claro que quería hacer mi primera película pero las situaciones eran difíciles. Poco a poco fui estudiando cómo hacer un guión y después de muchas versiones me quedé con la definitiva. Durante el rodaje cambiaron bastantes cosas, y le di libertad a los actores para que hicieron suyo el guión y poder ver así su naturalidad.

Háblanos de los actores. ¿Cómo los encontraste? Al margen de Chema Trujillo y Juan Antonio Anguita, ¿alguno más tenía experiencia previa en el audiovisual?

Las tres chicas protagonistas fueron elegidas a través de un casting convencional. Otto fue elegido a dedo. Ocurrió algo que no esperábamos y, por temas personales de Tibu Guerrero, él fue la persona más indicada para el papel de Otto. Entre todos los actores la gran mayoría había hecho teatro pero nunca cine.

Fuisteis muy pocos en el equipo técnico. ¿Sois todos de Torredelcampo?

El equipo técnico realmente fuimos solamente mi compañero Jose M. Coronil y yo. Es la primera vez que trabajamos juntos. Nuestras parejas y amigos nos fueron echando una mano con luces, transporte, claqueta, etc. Somos de Torredelcampo, Jaén y Torredonjimeno.

Respecto a la producción, ¿cuánto tiempo os llevó rodar una película de casi dos horas? ¿Pensasteis alguna vez que no la terminaríais?

En rodar tardamos dos meses, porque la verdad es que cada rodaje fue una aventura diferente y nos surgían mil problemas. Inevitablemente hubo momentos difíciles que en los que pensamos dejarlo todo, pero nos despejábamos unos días y volvíamos con más fuerza.

En los créditos aparece muchísima gente en los agradecimientos. Cuéntanos algunas de las colaboraciones que tuvisteis.

Una empresa de Torredelcampo que se llama “Sonic Kit” nos prestó un micrófono con el que pudimos grabar la película, por lo que le estamos profundamente agradecidos. También el Ayuntamiento de Torredelcampo nos prestó unas instalaciones por un tiempo determinado, donde construimos varios de los sets de la película. Hicimos también una petición por redes para conseguir ropa de segunda mano para los actores y nos ayudaron bastante.

¿Cuánto costó finalmente?

La película finalmente costó algo menos de 3000 euros. Hicimos un crowdfunding cuyo objetivo era conseguir algo más de 8000 euros, pero nos quedamos en 3000, por lo tanto la propia página no nos dio nada. Tras la campaña, las aportaciones vinieron por parte de personas y empresas. Con ese dinero pagamos el transporte de todos, las comidas, la decoración de sets, el alquiler de unas oficinas cuando nos fuimos de las que nos prestó el Ayuntamiento, y a todos los actores les hemos recompensado económicamente, no con un sueldo como tal porque nos era imposible, pero sí con algo simbólico por cada jornada de rodaje. Creo que hay que valorar el trabajo y el esfuerzo de las personas, y éste debe estar recompensado económicamente.

La película parece terminar con un final abierto por la respuesta que Otto le da a la psicóloga. ¿Habrá secuela?

Sinceramente no esperaba que tanta gente me pidiese una segunda. Estoy pensándolo pero aún no tengo nada claro. ¿Quién sabe?

¿Qué planes tienes con tu película ahora que ya está publicada en la red? ¿Vas a mandarla a festivales o te conformas con “regalársela” al mundo?

El objetivo principal de la película era Youtube. Queremos que la vea el mayor número de personas posible, y con suerte me consiga abrir algunas puertas para mi siguiente largometraje.

¿Estás trabajando ya en tu siguiente proyecto? ¿Planeas repetir con Tibu Guerrero para lanzarle a la fama como el Mario Casas torrecampeño?

Estoy desarrollando ya mi siguiente largometraje, mucho más ambicioso. Si considero que Tibu encaja en algún papel, no dudaré en incluirlo.